La lectura es un acto que le cambia la vida a cualquier persona.
Cada vez que alguien termina de leer un libro se convierte en una persona diferente. Nada mejor, y por cierto sin hacer inversiones onerosas, que la lectura para elevar el nivel de vida de los ciudadanos de una nación.
Por eso me parece muy importante el eslogan con que las editoriales promovieron durante 10 días la Feria Internacional del Libro en Guatemala (Filgua). La construcción de Un país de lectores, es un reto un tanto difícil por los rezagos ancestrales que padece-mos desde la época colonial, pero es algo que nuestra patria necesita, como un paso ineludible en su camino hacia nuevos estadios de desarrollo.
Leer libros, ya sean literarios o técnicos, le cambia la vida a cualquier ser humano; por ello son tan decisivas las ferias de promoción de la lectura en todos los puntos geográficos nacionales.
Alguien que utiliza la imaginación y los conocimientos adquiridos por medio de las obras escritas, será sin duda una persona más pro-ductiva; y, en ese sentido, tendrá mejores opciones de vida, lo cual, a su vez, redunda en una sociedad más sana.
El domingo cayó el telón de Filgua 2008, y aunque sólo tuve la oportunidad de ir una vez, me quedé impresionado de lo lleno que estaban los estantes y del interés manifestado por los visitantes. Algo curioso fue ver a muchos padres con sus niños, quienes tuvieron un lugar exclusivo.
Hacer que la gente lea es tarea harto complicada, pero se trata de un compromiso en el que el Estado tiene una gran responsabilidad, por ser el principal impulsor de la educación en Guatemala.